Hojeadas de arte, cultura y educación

Aventuras y desventuras de unos periodistas maltratados durante el Festival Internacional de Poesía de Granada 2016.

*Por Solange E. Saballos

(Crónicas del FIPG es una serie de crónicas que abarcan la semana del 14 al 21 de febrero en Granada. Pueden leer la primera entrega aquí)

Amaneció. La correntada etílica del generoso aunque exclusivamente poético alcohol había hecho sus estragos en mi organismo. A las 10:00 AM era la presentación formal de todos los poetas y del comité organizador. Se anunciaría la elaboración de la propuesta dirigida a la UNESCO para intentar -por doceava ocasión- declarar a Granada como Patrimonio de la Humanidad.

Llegamos a tiempo para la foto oficial.

Foto oficial poetas_fipg2016_granada_danilo castañeda fotografía_palmereando

Los días anteriores habían mermado mi ánimo. El festival proponía un cerco electrificado cada vez más cerrado alrededor de sus invitados. Chismes, habladurías e intrigas proliferaban velozmente. Me había cansado de lidiar con ello, y aunque había disfrutado de la Fábrica de poemas del año pasado, este año no me animaba a dedicarle ni una sola nota a José María Zonta (el año anterior había comparado mi trabajo con “un insecto, porque tenía alas, pero no podía volar”, haciéndome gracia su ignorancia, pues la Clase Insecta es la más numerosa de todos los filos animales. Estos especímenes poseen la mayor capacidad adaptativa -ya sea terrestre, acuática o voladora- de todo el reino animal).

No tenía ganas, pero no por ello dejé de insistirle a Danilo para que conociera la ‘Fábrica de poemas’. Mientras Danilo cubría gráficamente, yo me había quedado en la habitación redactando notas breves para la Mesa Redonda con Sergio Marín Cornavaca. Cuando Danilo regresó no trajo ningún poema, pero tomó estas bonitas fotos:

Estaba inquieta. Recuerdos del año anterior se mezclaban con la desagradable realidad. El año anterior… ¡Cuántas cosas nos sucedieron! Fuera de la redacción de las notas, por supuesto: la condición de entrar como prensa al FIPG 2015 fue no incomodar a los poetas con preguntas comprometedoras y mantenerse firmemente adherido a sus lineamientos frente a cámara, además de mantener silencio acerca de los escándalos que se pudieran desarrollar al calor de los tragos. En otro momento hablaré al respecto.

¿Cuál sería la gran historia del FIPG2016? Ahora que el comité organizador tenía en la palma de su mano a la Alcaldía y al reverendísimo monseñor Jorge Solórzano (el mismo que había boicoteado, en complicidad con la Alcaldía, varias de sus actividades el año pasado) mis expectativas de drama a gran escala se habían disipado y, aburrida, contemplaba como La Prensa y el resto de medios transmitían exactamente la imagen ilusoria que el comité organizador pretendía compartir con el pueblo: “La poesía le hace bien al turismo, le hace bien al pueblo, pone en alto a Nicaragua, ¡Viva la poesía!”.

Volví los ojos hacia mi amada Granada. Semanas atrás, había compartido con colegas periodistas granadinos. Nos habíamos sentado en una mesa del kiosko ‘Doña Modesta’, que vende vigorón en el parque central de Granada desde hace cincuenta años.

Uno de ellos, enojado, criticaba y hablaba sin tapujos del lado menos chic del París centroamericano: extranjeros groseros, sin voluntad de hablar español, que esperan se les atienda a cuerpo de rey; prostitución infantil por las noches, en algún hostal depravado que no guste de colgar los anuncios rosado chichas en contra del turismo sexual; la idealización-sumisión de varios paisanos con la llegada de los cheles, sus aspiraciones de mezclarse con ellos para:

a) Mejorar la raza y
b) Salir del país

(Entre otras manifestaciones sociales muy arraigadas en prejuicios comunes al resto del país).

Reflexionaba acerca de las calles coloniales y empobrecidas. El FIPG había coincidido con la semana de la huelga de taxistas granadinos.

FIPG2016_día 2_huelga de taxistas_Danilo Castañeda Fotografía_Palmereando

Los taxistas suelen pasearte por toda la ciudad antes de llevarte a tu destino: eso nos dio ocasión de comprobar la realidad de los barrios más pobres, con sus calles bastante distintas y distantes de La Calzada…

Regresé. Ahora estaba en una limpia aunque desordenada habitación, y con Danilo de vuelta para buscar alguna sopa milagrosa que me quitara de encima la resaca/cansancio/decepción de dos días de desvelo más los tragos para los poetas, pero que de todos modos se repartían para los que estuvieran dentro de los brindis.

Afuera, en las calles, la hostilidad dentro de la C3M se disipaba y nos alegrábamos de conversar con los pobladores de la gran Sultana. “¿Ustedes son poetas?” en varias ocasiones, la gente que nos topábamos en la calle, fuesen los taxistas en su huelga, el lustra-zapatos, las mercaderas que vendían una sopa quita gomas, al ver la acreditación guindando de nuestros cuellos nos creían poetas. Con un par de sonrisas aclarábamos: “No, somos periodistas. Andamos cubriendo el Festival”. En seguida intentábamos sonsacar información de la gente: “¿Qué opinan del festival?”. Amplias sonrisas, luego respondían con brevedad: “Bonito”.

Tuvimos poco quehacer hasta las 6:30 p.m. En ese momento se daba la inauguración oficial del XII festival internacional de poesía de granada, Nicaragua, en honor al poeta Ernesto Mejía Sánchez y en memoria del poeta guatemalteco Luis Cardoza y Aragón. Palabras de José Adán Aguerri, de Francisco de Asís Fernández, de la alcaldesa, la bendición del monseñor Jorge Solórzano, la lectura de poesía… Todo finamente orquestado, igual de protocolario desde la primera edición.

Desde la tarima, los poetas engrandecidos. Arrimados a la tarima, la prensa. Desde las sillas más alejadas, el público, el honorable y respetado público, escuchando corteses las grandezas de los poetas…

Por la noche, el tercer brindis de la semana, esta vez ofrecido por Movistar. Como estaba dentro de la C3M no pensé en que los edecanes fastidiaran tanto. Equivocación: salí por breves minutos a saludar a un amigo, a quien desafortunadamente no dejaban entrar a pesar de ser músico, y cuando quise volver a entrar los edecanes, esta vez trajeados con saco y corbata, querían impedirme la entrada.

Con una sonrisa cansada, harta, me limité a señalar con educación que estaba trabajando en la cobertura del festival. Así que dejé a la señorita edecán con la palabra en la boca y volví a entrar.

Esa noche el cóctel estuvo de lo más animado, con muchísimas personas características tanto de la fauna gestora cultural como de la bohemia-bolemia del Bar El Panal. Extrañada, me preguntaba cómo habían entrado sin que les interrogaran en la puerta, sólo para recordar que mi presencia era tolerada de mala gana.

Era divertida la actitud que tomaban los invitados y allegados del comité organizador. Al que le tocara escuchar mis comentarios solía ponerse muy perturbado, ceñía su copa de vino contra su pecho, pronunciaba algún pretexto para retirarse e iba rápidamente a informar de lo dicho.

Danilo y yo nos refugiamos en la acogedora mesa, al fondo de la C3M, a oscuras. Poco a poco, los colegas granadinos llegaron y pudimos disfrutar un rato ameno conversando acerca de oportunidad y alianzas para visibilizar a los artistas jóvenes sin tener que entrar en aquel esquema decimonónico, lleno de censura, de las generaciones que nos anteceden. Puros sueños, de momento.

***

Los poetas no andaban por las calles aventurándose a conocer a las personas, pero la excepción de la semana era hecha el miércoles 17 de febrero, día del Carnaval Poético, tan típico del FIPG que hasta se ha llegado a convertir en una suerte de fiesta patronal.

Poetas, artistas de la Fundación Casa de los Tres Mundos y población desbordan la calle en un trazo rectilíneo, tomando como punto de partida el atrio de la Iglesia La Merced.

Carnaval Poético_FIPG2016_Granada_Danilo Castañeda Fotografía_Palmereando (6)

La Calzada es escenario del desfile de comparsas de manifestaciones folklóricas nicaragüenses y de los versos de los poetas, que se detienen en cada esquina del trayecto para dar lectura en sus lenguas maternas.

Así van, mezclándose con la multitud, hasta llegar al lago Cocibolca, en donde entierran un flagelo social de manera simbólica. Este año la compasión le tocó a los árboles: enterraron “el dolor de los árboles cortados” frente al mar de agua dulce.

(Por cierto, Danilo dice que les gritaban de mal modo a los fotógrafos para después pedirles con la más fina sonrisa las fotos).

Mientras esto sucedía, yo me encontraba en cama, padeciendo una terrible indignación por cuarto día consecutivo, interesándome más por redactar mis reportes diarios que en vivir un evento que me interesaba cada vez menos“¿Para qué sigo aquí? ¿Cuál es la gran historia de la semana? Quiero regresar a casa…”

PERO, como sabía que no se nos quería metiendo las narices para hablar con razón, eso me motivaba a seguir aguantando los patéticos intentos de desplante del montón de camisetas FIPG, quiero decir, de los edecanes (cada día que llegábamos a pedir la ticket para comer alguno se esforzaba en tardar lo máximo de tiempo posible en sacarlas de la bolsa sobre el escritorio de la oficinita, ah, y de hacer algún comentario insidioso).

Además, un periodista es y debe ser licencioso, y, como el velo ya se había rasgado, era momento de contemplar cara a cara la esencia del FIPG, mucho más allá de las palabras que adornan sus programas de mano, sus anuncios radiales y sus spots televisivos.

Por la noche comimos un rico lechón asado, cortesía de los amigos puertorriqueños para los poetas. Como no éramos poetas, y al parecer la prensa que no es oficialmente contratada no importa, nos arrugaron la cara al servirnos la comida. No por ello dejamos de disfrutarlo. A como fue costumbre esa semana, nos fuimos a nuestra mesa privada del fondo, lejos de la cizaña, a platicar con nuestros colegas granadinos acerca del inexorable porvenir.

Cena_FIPG2016_Granada_Danilo Castañeda Fotografía_Palmereando

Continuará…

Anuncios

Comentarios en: "Los poetas y el pueblo: crónicas del Festival Internacional de Poesía de Granada (II)" (1)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: