Hojeadas de arte, cultura y educación

Archivo para la Categoría "Emprendimiento"

El plato murruco del día

La Tortuga Murruca ofrece almuerzos saludables y originales cada sábado.

* Por Solange E. Saballos
Fotografía: La Tortuga Murruca/Solange Saballos

¿Recuerdan cuando les conté la historia de los batidos al gusto en La Tortuga Murruca?

Yader Villanueva, su multifacético propietario, nos ha querido deleitar con sus dotes de chef. Se le ha ocurrido ofrecernos platillos que el mismo confecciona.

Cada sábado se las ingenia para ofrecer un plato distinto, variado y con mucho sabor. A Yader le interesa mucho la alimentación consciente, por lo que se esmera en convencer al público nicaragüense de probar la carne sin aceite o de darle una oportunidad a la comida vegetariana.

Yo ya probé los canelones vegetarianos acompañados de ensalada, papas y berenjenas.

Tortuga Murruca_Canelones_Platodeldia_Palmereando

También comí un delicioso filete de curvina al ajillo, acompañado por pasta pomodoro, pan, ensalada y frijoles germinados.

Tortuga Murruca_Pescado_Ensalada_Pasta_Platodeldia_Palmereando

Les presento ‘El plato murruco del día’, una galería que será actualizada constantemente con la intención de antojarlos 🙂 recuerden que pueden acompañar su platillo con un batido personalizado.

La Tortuga Murruca atiende de lunes a viernes de 7:30 a.m. a 4:30 p.m. y los sábados de 7:00 a.m. a 2:00 p.m. Está ubicada en la UNAN-Managua, en el Recinto Universitario Rubén Darío, frente a la Biblioteca Salomón de la Selva, bajo la Terraza de doña Tere.

Minientrada

El arte de la Luna Azul

Luna Azul es una tienda de arte, artesanías y productos varios creada por la joven empresaria Alba Membreño.

*Por Solange E. Saballos
Fotografía: Danilo Castañeda

Al transitar por una cuadra alterna a la calle principal -que continúa hacia la rotonda Rubén Darío-, la imagen que acude a nuestra mente es la de Metrocentro, los bares,  librerías o cafeterías cercanas. Pero esta pequeña cuadra oculta un secreto: una pequeña y linda tienda donde el arte, la naturaleza y la comida tientan desde una pizarra escrita y adornada por tizas de colores anunciando los productos de una Luna Azul.

Entré, seducida por los alegres colores de la pizarra. Dentro de la estancia no sabía dónde detener la mirada: aceites, esencias, jabones, otra pizarra más grande con un menú, accesorios hechos a mano o de películas… Y recién abierta.

Luna Azul exterior_Danilo Castaneda Fotografía_Palmerando

Luna Azul es una tienda especializada en elaboración y distribución de arte, artesanías, cosméticos naturales, comida, entre otros, que abrió hace pocos meses, exactamente el 4 de noviembre de 2015. Alba Membreño, empresaria creativa, cuenta con modestia que ha sido “un sueño desde hace muchos años atrás”.

El sueño inició cuando Alba comenzó a diseñar aretes, motivada por el trabajo de otros artesanos: “lo veía por todas partes”. 

 

  • Cuando la luna se tiño de azul

“Tenía una luna hecha de poroplás que había hecho para la Iglesia y había guardado durante años. La saqué porque necesitaba un material donde guindar mis aretes. Se miraba muy bonita, y fue esa luna la que me inspiró a hacer más aretes. Empecé a buscar un nombre”.

Como ya tenía el nombre de ´Luna´ por ser esta su portaretes, decidió ponerle ´Azul´ para que rimara. Su gusto por los atardeceres coincidió plenamente con el nombre escogido: “la mayor parte del tiempo hacia las cosas por los atardeceres. Desde el segundo piso de mi casa tengo vista de toda Managua. El paisaje me inspira, cada vez que hay luna puedo ver sus distintas fases”.

‘Luna azul’ era la marca con la que inicialmente vendía sus aretes, a escondidas, a manera de contrabando en el call center donde solía trabajar. Sus colegas gustaban de su trabajo, por lo que vendía y se dedicaba a seguir creando. La idea de dedicarse a su propio negocio se hacía cada vez más fuerte.

Su madre, al igual que ella, tenía planes de poner un negocio. Así que se encargó de buscar el local y “de la noche a la mañana me dijo ‘aquí nomás lo hacemos’”. Para diferenciar a la tienda de su línea de aretes tuvo que cambiarles el nombre, de modo que ahora los comercia como ‘Boho art’. Son hechos de alpaca y piedras semipreciosas.

Luna Azul_Boho art_Danilo Castaneda Fotografía_Palmerando

 

  • Distribuidora de artesanos

El amor por el arte y el trabajo manual, su sentido común y su gran generosidad llevaron a Alba a reflexionar acerca de cómo convertir su negocio en un espacio abierto para otros creadores.

Como era consciente de que los aretes no se venderían diario, se le ocurrió invitar artesanos a ofrecer sus productos en la tienda. “La idea fue esta: ya que aquí vamos a tener una tienda, evidentemente no voy a vender los aretes diario. Mi mamá conocía a una muchacha que hacía jabones artesanales, y que no tenía tienda donde venderlos, entonces me dije ´puedo empezar a apoyar el arte nicaragüense, cosas que casi no se hallan y empezar a ofrecerlo´”.

Luna Azul jabones_Danilo Castaneda Fotografía_Palmerando

Alba señala que se preocupa por apoyar y ser fiel a los artesanos con los que tiene acuerdos, exhibiendo sus artículos exclusivamente, es decir, que si otro artesano quiere ofrecer sus productos en Luna Azul, deben de ser distintos a los que ya tenga en la tienda.

 

  • Comida, bebidas, artesanías, accesorios, camisetas, pinturas… De todo un poco.

Luna Azul es una tienda que compensa sus pequeños metros cuadrados gracias a la cantidad de objetos y el mejor servicio al cliente que ofrece. Vayan a darse una vuelta a la Luna Azul y prueben de todo un poco… Aunque quedás con ganas de montones. Alba y su simpática sonrisa les ofrecerán un excelente servicio, lleno de amabilidad y calidez.

Al juicio de Palmereando, Luna Azul es una tienda hecha por artistas y para artistas, creada por Alba Membreño como aporte al desarrollo de emprendedores creativos. Esperamos que continúe recibiendo buenas vibras y clientes que se dejen seducir por lo nuestro.

Alba Membreño_Luna Azul_Danilo Castaneda Fotografía_Palmerando

“Esto es lo que yo quiero, el arte. Esto es lo que más me gusta”, enfantiza Alba.

Luna Azul está ubicada de la rotonda Rubén Darío 1 cuadra al sur dos cuadras abajo, frente a librería San Pablo.

Luna Azul en Facebook

Batidos a tu gusto en La Tortuga Murruca

Podés degustar batidos naturales y personalizados en el local del antropólogo, músico y gestor cultural Yader Villanueva.

* Por Solange E. Saballos
Fotografía y edición: Solange E. Saballos y Danilo Castañeda

Desde que empecé a intentar sacar una carrera en la UNAN me ha gustado pasar frente a la Biblioteca Salomón de la Selva, y no precisamente para entrar, pues antes resultaba muy irritante la perturbación sonora que los estudiantes de medicina causaban en la sala de lectura.

Lo que me gustaba era pasar oliendo la comida que hacen en la Terraza de doña Tere y, desde que la Tortuga Murruca abrió en 2012, llego a pedir mi batido personal: galletas oreo con leche, una fresa y una cucharada de azúcar. También me gusta platicar con su multifacético propietario: Yader Villanueva.

Ya le he preguntado bastante sobre sus proyectos musicales, sobre su faceta de profesor-antropólogo, sobre el método etnográfico y sobre una historia en particular que transformó de lo personal a lo colectivo: la de Art café, una combinación utópica entre bar y gestión cultural mientras fue suyo allá en 2008. Por el momento me enfocaré en contarles sobre la Tortuga Murruca.

Batidos naturales y personalizados

“El proyecto ‘Tortuga murruca’ lleva tres años cumplidos. En realidad inició porque estaba sin un trabajo fijo. Miré la oportunidad porque mi mama, que tiene el comedor de la Terraza Doña Tere, había hecho una ampliación. Miré que en ese espacio se podía hacer algo más”.
Tortuga Murruca 4
Tortuga Murruca 6Como en la UNAN no había un espacio de comida alternativa, Yader, a quien siempre le había gustado el tema de la alimentación saludable, se decidió por ofertar batidos naturales.

Al principio empezó tomando recetas de Internet, preguntó a gente que sabía de nutrición ahí mismo en la UNAN e investigó sobre las propiedades de cada fruta y vegetal, en búsqueda de un equilibrio entre sabor y carga nutricional. Fue después que se aventuró a crear recetas propias como su crema de apio y desde el comienzo ha mantenido su idea original: que los clientes lleguen y escojan ellos mismos qué mezclar en sus batidos. “Que pudieras hacer tus propias combinaciones, sin ponerle límites a la clientela”, explica.

¿Por qué la Tortuga Murruca?

“Es el nombre estella, yo no sé porqué, en la Universidad mis compañeros de clase me pusieron así”. ¿Por qué será?

Yader Villanueva“Yo quería que se diferenciara la Terraza del espacio de los batidos, y la Tortuga Murruca siempre me pareció algo gracioso y que llamaba la atención”.

Aunque por el momento no pueden ofrecer jugo de naranja 100% natural por cuestiones de costo, se esmeran en ofrecer alimentos sin preservantes y sin químicos, manejando la calidad e inocuidad.

Otro aspecto destacable de este ameno espacio es la música. A Yader se le ocurrió que, para ofertar una terapia completa de alimentación, debía poner música agradable. “A mí me gusta la buena música, de contenido que identifique las causas: trova, reggae, rock en español y algo de jazz que ambiente a la hora del almuerzo”.

El único motivo de queja que encontré entre los clientes soy del mismo parecer es que el local es muy pequeño. A la hora del almuerzo se pone tan lleno que es difícil aspirar a ocupar alguna mesa. Pero no hay de qué preocuparse: Yader ya viene pensando cómo sería la Tortuga Murruca en otros espacios y hasta en revivir sus ideas de mezclar negocio propio y gestión cultural.

Yader Villanueva 2La Tortuga Murruca atiende de lunes a viernes de 7:30 a.m. a 4:30 p.m. y los sábados de 7:00 a.m. a 2:00 p.m. Está ubicada en la UNAN-Managua, en el Recinto Universitario Rubén Darío, frente a la Biblioteca Salomón de la Selva, bajo la Terraza de doña Tere

Los indecisos no deben preocuparse: si no encuentran qué inventar, pueden revisar el menú. Además de los batidos ofrecen tostadas, sandwiches, quesadillas y ensaladas.

Menú de la Tortug Murruca

 

Cacao, productos artesanales

Móises Ramos y Mónica Leiva comercian con productos libres de químicos artificiales, elaborados por ellos mismos, viajando por Centroamérica.

* Por Solange E. Saballos

Fotos por: Palmereando y Cacao, productos artesanales

“Flaca, venite un día de estos para la casa, hay algo que te puede interesar”, me dijo David Martínez, ventista de Maní con chile, quien se dedica al negocio de alquilar cuartos. En esta ocasión, David le había dado habitación a un chero y una tica, ambos pareja y artesanos dedicados a la elaboración de productos naturales. Se conocieron aquí en Nicaragua, en la II Edición del Festival Internacional de Arte Callejero ‘El Berrinche Ambiental’.

Al llegar a la casa de David y pedirle a los muchachos que me mostraran sus productos, me encontré con unos jabones que tenían más apariencia de pasteles que de cómesticos, con separadores de libros gruesos y flexibles y con botellitas de champú, crema y hasta pasta de dientes 100% naturales.

A Móises Ramos y a Mónica Leiva les gusta viajar, hacer música y comerciar con productos elaborados con sus propias manos. Cacao, productos artesanales, más que el nombre de su marca, corresponde a su filosofía de vida que van compartiendo a lo largo de toda Centroamérica por medio de sus productos. Ya llevan más de dos años con este proyecto y comercian con jabones, champús, cremas, pasta de dientes, entre otros.

  • Cacao: moneda y trueque

Móises dice que escogieron el nombre por varias razones: para empezar, porque les gustaba el sonido de la palabra, y porque en la época precolombina representaba la moneda para los indígenas. “Es un proyecto que busca mover otros tipos de movimientos económicos que no sean necesariamente en base al dinero, sino que nos movemos también haciendo trueque porque sentimos que es bastante contradictorio proponer una alternativa natural y cobrar con una moneda”.

“También aceptamos saberes y servicios como trueque”, añade Mónica.

  • El comienzo, al otro lado del río

Todo empezó en una comunidad en Costa Rica, llamada Tejarcillos, mayoritariamente nicaragüense, en donde Mónica recibió un curso de parte de una familia de ocho mujeres proveniente de Guatuaso, norte de Costa Rica. Estas mujeres, amigas y compañeras de Mónica, habían recibido una capacitación en Cuba para elaborar jabones artesanales como una alternativa de autosostenibilidad para su entorno rural. “Lo demás fue a partir de nuestra experimentación y conversando con personas que conocían el procedimiento. Estamos en cambio continuo, según lo que aprendemos y hablamos con la gente”, cuenta Mónica.

Satisfechos con lo que lograron aprender y crear, Móises y Mónica renunciaron a seguir comprando los jabones, champúes y cremas saturados de químicos nocivos que dominan el mercado. Cuando sus amigos se enteraron, quisieron probarlos y les ofrecieron comprarlos o truequearlos. Contentos con los resultados del cambio, los amigos se convirtieron en clientes frecuentes, y de boca en boca la clientela siguió aumentando. Por ahí les sugirieron crear una página en Facebook. “Y así se ha dado todo, no fue como pensado o planeado”, recuerda Mónica.

Usan como materia prima las plantas que tienen en su huerto en Costa Rica, el cacao orgánico o plantas cultivadas en proyectos similares al suyo, arcilla que extraen de la tierra cerca de donde viven y compran los aceites vegetales y cera de abeja necesarios para la elaboración. “No usamos ningún tipo de químico artificial dañino para el cuerpo”, enfatiza Móises. “Buscamos ser una propuesta que no contamine”.

Fieles a su divisa, se empeñan en no usar colorantes, perfumes, espumantes ni ningún aditivo o preservante químico. Aprovechan los colores que suelta cada planta para teñir los productos.

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  • El taller de Cacao, productos artesanales

Actualmente están construyendo su taller en San José, Costa Rica, lo que no signfica que vayan a dejar de viajar. “Llevamos varios años viajando”, dice Mónica. Móises asegura que han sido migrantes y que lo siguen siendo. “Siempre nos seguimos moviendo, cada tres meses o cada mes si se puede. Nos encontramos con gente que ya nos conoce y quiere nuestros productos. Se los venimos a dejar”.

“En el camino… Ahí es donde aprendemos”, dice Mónica sonriente.

Sin embargo, viajar no resulta tan secillo por las políticas migratorias entre países. “Las condiciones migratorias y las fronteras siempre son una mierda”, opina Móises. “Mirá, cuando estábamos en El Salvador, Mónica tenía que salir y venir hasta Costa Rica; ahora es un tanto más al suave porque soy yo el que tiene que salir de Costa Rica y puedo venir aquí, a Nicaragua, y no tengo que ir hasta El Salvador”.

Aunque el taller de Cacao, productos artesanales estará radicado en Costa Rica, sus productos ya tienen presencia en Guatemala, El Salvador y Nicaragua.

  • También para animales

Los muchachos también tienen la línea Cacao, perritos y gatitos: “El mismo champú que usa una persona lo puede usar con sus animales, porque ellos también tienen derecho a estar libre de químicos”, opina Mónica.

  • Otros productos
Por: Cacao, productos artesanales

Por: Cacao, productos artesanales

También ofrecen separadores de libros de fibras naturales (eucalipto, bagazo de caña, piña y espadillo), tejidos y serigrafía artesanal.

Cacao, productos artesanales en Facebook

Yo hice mi trueque con ellos: un jabón de avena por una nota de prensa 😉

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