Hojeadas de arte, cultura y educación

Entradas etiquetadas como ‘Alex Cox’

Walker, el predestinado a la desventura

Rodar Walker lo separaría definitivamente de Hollywood, pero eso le importó poco o nada a este rebelde director inglés.

* Por Solange E. Saballos

250px-Walkertheatrical (1)Afiche de la película

El director inglés Alex Cox visitó Nicaragua por primera vez en 1984 con ganas de saciar su curiosidad, instigada por los reportes que se hacían en Estados Unidos sobre nuestro país. La prensa estadounidense aseguraba que Nicaragua atravesaba por las más cruentas, bajas y viles condiciones a causa de la guerra. Cox quiso averiguar la verdad por sí mismo, y en el camino se topó con un artículo de la revista Mother Jones, acerca de un personaje histórico que cautivaría su imaginación: William Walker.

Walker fue proyectada el lunes 27 de abril en el Centro Cultural Pablo Antonio Cuadra  en el marco del Ciclo de Cine Nicaragüense impulsado por el proyecto Kino Managua con apoyo de la Cinemateca Nacional y Cierto Güis Producciones.

Antes de dirigir este “western-acid”, Cox ya era conocido por películas como Repo Man (1984) y Sid & Nancy (1986). Su rebeldía se encontró a gusto en Nicaragua y, apasionado por la lucha sandinista, Cox se decidió a rodar la película que le haría romper definitivamente con los estudios de Hollywood. Fue filmada durante la guerra de los contras y con la intención de su director de librar al sandinismo de la mala prensa que sufrían en Estados Unidos y Europa.

[Reseña]: Narra las aventuras del mercenario William Walker. Después de fallar su plan de crear una insurrección armada en México, se decide por empezar a dirigir un periódico y casarse con su prometida sordomuda, Ellen Martin; pero Ellen muere y Walker es contactado por Cornelius Vanderbilt, un multimillonario que financia una misión a Nicaragua para derrocar a su gobierno y asegurar sus intereses en ese país. Walker cree profundamente en el Destino Manifiesto, y después de ganarse al gobierno de turno nicaragüense y traicionarlo, no tarda en autoproclamarse presidente. Pero sus acciones, guiadas por su creciente megalomanía, le granjean el descontento del país y también la pérdida del apoyo estadounidense.

Con el apoyo del gobierno sandinista y de la Iglesia Católica, Cox rodó con la convicción de que “la fuerza por la paz y reconciliación” podría servir para que se detuviera, o al menos se atenuara, la masacre entre paisanos.

La cinta atrajo a un sinnúmero de reporteros a Nicaragua, cumpliendose así uno de los objetivos de Alex Cox, quien deseaba atraer a la prensa para que los corresponsales analizaran por sí mismos lo que estaba sucediendo y formularan sus propias opiniones.

“No hicimos esta película para volvernos ricos. La hicimos porque nos oponemos a la política extranjera de la administración de Reagan. Nos oponemos a la militarización en Centroamérica y a la inminente guerra”, declaró Cox en 1987 a la revista Mother Jones.
Este film no es el drama de un país acosado por la injerencia extranjera sino “una entretenida historia sobre un tipo que está loco”, expresó su director. Walker, interpretado por Ed Harris, ciertamente se comporta de manera extravagante y megalómana. La película está embebida en sátira y llena de anacronismos como helicópteros, encendedores zippo y carros… A mediados del siglo XIX. La película ni siquiera se apega a los hechos históricos, pues Cox se tomó la libertad de inventar su propia versión de lo que fue el destino manifiesto de “Willians Walker”.

En la actualidad Alex Cox se dedica a continuar su carrera dentro del cine independiente. No estaría de más echarle un ojo a la producción de este director caprichoso y de gusto punk.

Anuncios

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: